La privilegiada situación geográfica de la isla hace que el invierno no sea más que una continuación del otoño, con suaves temperaturas.

Marettimo all`alba

Es en esta estación en la que Marettimo revela su carácter de isla indómita, fortaleza en el mar capaz de resistir, inquebrantable, a cada nuevo asalto del viento y del mar.

Es la temporada mejor para los que, estresados por el caos y la tensión de la vida cotidiana, buscan verdaderamente una absoluta paz y tranquilidad, para encontrar en estrecho contacto con la naturaleza salvaje, el equilibrio entre cuerpo y espíritu que la vida diaria destruye con su día a día.

Rosmarino

Paseando por el puerto, en compañía de las agradables puestas del sol invernales, intercambiando amistosos saludos con los habitantes o recorriendo en soledad los senderos que llevan a las más vistas panorámicas, se podrá retomar contacto con uno mismo mientras se deja el tiempo pasar, respirando fragancias de mar y de esencias mediterráneas, admirando el intenso azul de las flores del romero, escuchando la poderosa voz del mar y las gaviotas como bálsamo frente al atronador ruido de la ciudad.

Marettimo se convierte durante el invierno en una montaña virgen en el medio del Mediterráneo, un oasis de tranquilidad y silencio. Una puerta hacia el paraíso.